La trata de personas es esclavitud.

Y es peor en la actualidad, que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad. El trabajo forzado, niños soldados y la explotación sexual comercial, son solo algunas formas de la esclavitud moderna y las cifras son alarmantes.

Hay cerca de 30 millones de esclavos en el mundo.

Solamente en los Estados Unidos, cada año aproximadamente 300,00 menores de edad están en riesgo de ser comercializados para la explotación sexual. Las víctimas suelen ser engañadas por los tratantes, quienes les ofrecen una mejor vida o un mejor trabajo. Y una vez que las tienen, les dicen falsas promesas, las manipulan, las amenazan o las tienen bajo servidumbre por deudas para mantenerlas bajo control. Para más información sobre la trata de personas en Estados Unidos, visite polarisproject.org o solicite una capacitación de UnBound.

Las víctimas están atrapadas y sin esperanza.

Además, de que se les paga muy poco o nada, los esclavos a menudo viven en condiciones de tortura, donde prolifera el abuso, la desnutrición, privación del sueño. Las víctimas de la explotación  sexual, sufren el contraer enfermedades prevenibles, deshumanización, intenso trauma físico y emocional. A menudo, estas víctimas vienen a ser presa física y psicológica, de la cual no pueden escapar por sí solas.

UnBound activa a las comunidades, para luchar en contra de la trata de personas a través de:

Prevención

UnBound trabaja para educar y empoderar a los jóvenes, traer concientización de la trata de personas a través de campañas en la ciudad, llevando a cabo presentaciones a grupos y organizaciones en las comunidades.

Capacitación Profesional

UnBound provee capacitaciones profesionales para abogados, trabajadores de la salud, educadores, trabajadores de servicios sociales, etc. para que cada uno de ellos, pueda utilizar sus aptitudes para identificar y servir a víctimas de la trata de personas.

Atención al Sobreviviente

UnBound atiende a los sobrevivientes proveyendo para sus necesidades inmediatas, ofreciendo apoyo a los padres o tutores, servicios de ayuda gratuitos y conectándolos con programas para la reintegración y así ayudar a cada sobreviviente en su proceso de restauración.


Nuestra Historia

Cuando nos enteramos que menores de edad, estaban siendo vendidos para la explotación sexual en nuestras comunidades, sentimos la necesidad de hacer algo al respecto para detenerlo. Nos hicimos la siguiente pregunta: ¿Qué pasaría si abogados, especialistas de informática, maestros, madres, trabajadores de la salud – todas las esferas de la sociedad – trabajaran unidos? Sabemos que, al ir agregando cosas pequeñas, todo se va sumando a algo realmente grande. Al trabajar unidos a través de la prevención, capacitación profesional y brindando atención a los sobrevivientes, hemos comenzado a ver cómo las comunidades se van activando, para luchar en contra de la trata de personas.

Con sede en Waco, Texas, UnBound se compone de oficinas en Estados Unidos y en el mundo, que trabajan para ver el cambio en sus propias comunidades. Cada oficina funciona en diferentes áreas, basándose en la cultura y las necesidades de su ciudad. Para obtener más información sobre las oficinas de UnBound, consulte nuestras localidades.


Nuestros Valores

Jesús y la Iglesia Local. Todo lo que hacemos, es motivado por el deseo de seguir a Jesús y mostrar su corazón por los perdidos y quebrantados. Creemos que Dios creó la iglesia, para mostrar su corazón de justicia y compasión en la tierra, es por eso que queremos movilizarla en la lucha contra la trata de personas. Todas las oficinas de UnBound forman parte del Movimiento Internacional de Iglesias Antioch.

Relaciones en la Comunidad. El cambio real, ocurre cuando nos unimos como comunidad para ver erradicada la trata de personas. Nuestra meta es ver la unidad entre las agencias gubernamentales, organizaciones sin fines de lucro, servicios sociales, iglesias e individuos para maximizar el impacto que podemos tener juntos.

• Esperanza. Creemos que por medio de nuestra fe en Jesús, hay esperanza para rescatar, para la sanidad y para el cambio permanente en las vidas de las víctimas, sobrevivientes, tratantes y consumidores. En todo lo que hacemos y comunicamos, queremos transmitir el mensaje de esperanza. Cuando servimos a las víctimas y sobrevivientes de la trata de personas de cualquier origen, creencia, religión, reconocemos y respetamos el proceso individual de sanidad en cada persona.

Oración. Todo nuestro arduo trabajo y recursos son valiosos, pero creemos que solamente Dios, tiene el poder para traer libertad y una transformación duradera. Reconocemos nuestra completa necesidad de orar continuamente y pedir la oración de otras personas, en cada área de nuestro trabajo.